Entre lagos, montañas y cascadas – Suiza en coche

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Aunque Berna nos llamó la atención por su perfecta armonía entre lo urbano y lo natural, los siguientes destinos te enamorarán. Y no exagero. Descubriremos algunos de los parajes más naturales e idílicos entre Kandersteg, Interlaken y Lauterbrunen. Podrás sentir la naturaleza en su estado más puro. Perderte en sus parajes de ensueño, con impresionantes montañas, lagos y cascadas que te harán desconectar y vivir momentos de paz y tranquilidad.

Nos hospedamos en Kandersteg, en una de sus famosas casitas de madera adornadas con flores. Todo muy pintoresco. Con una ubicación ideal, en medio de la naturaleza, bajo el manto de montañas y bañados por riachuelos (que por supuesto estaban congelados).

Lago Oeschinensee

Alimentado por los glaciares que se funden a más de 3000 metros, a los pies de la majestuosa montaña Blüemlisalp se encuentra este lago de aguas turquesas y cristalinas declarado Patrimonio de la Humanidad.

Se puede acceder desde Kandersteg gracias al renovado teleférico (28 CHF ida y vuelta), más una caminata de 20 minutos. También se puede ir andando (1 hora aprox.) desde la estación de tren de Kandersteg hasta el lago, pero esta opción es solo para los más valientes y con una resistencia buena, ya que el camino es irregular y lleno de cuestas y obstáculos. No olvidéis el mapa al principio, será una gran ayuda para evitar perderse.

Nosotros escogimos la versión híbrida, subimos en el funicular y bajamos andando. Bajamos sin aliento, pero con la satisfacción de haber disfrutado de la naturaleza como nunca.

Tobogan del lago Oeschinensee – Rodelbahn

Se encuentra situado a 15 minutos andando del teleférico (siguiendo el camino de la izquierda). Se trata de un tobogán metálico de más de 750m de longitud, con un trineo controlado por una palanca en la parte delantera. Esta palanca te permitirá aumentar o disminuir la velocidad mientras recorres el tobogán. Te divertirás como niño mientras disfrutas de las vistas.

Lago Blausee

Es un lago pequeño de cuento de hadas, tanto por sus aguas turquesas y transparentes como por su bosque encantado. En este, además podrás encontrar zonas de barbacoas y zonas para los más peques. Y el espectáculo de ver todo lo que ocurre en el interior del lago merecerá la pena la visita. La entrada cuesta 5CHF y se puede llegar en bus (230 desde la estación Frutigen) o en coche (no se paga el parking, pero es limitado por lo que hay que ir temprano).

Jungfraujoch

Es la estación más alta de Europa y se encuentra entre cimas nevadas y el Aletsch (glaciar de 3454 metros de altura). Aquí podremos encontrar un palacio de hielo y un mirador con las mejores vistas de todo Suiza.
Si dispones de bastante tiempo (el tren tarda alrededor de una hora y media) es una visita totalmente recomendada.

Cascadas Trümmelbach

Forman parte de las 72 cascadas del valle de Lauterbrunen. Los saltos Trümmelbach constituyen la única cascada de origen glacial con acceso subterráneo. Así que coje un chubasquero y que comience la aventura.

Durante todo el recorrido quedarás maravillado e hipnotizado por el sonido y la caída (provocada por el deshielo de los glaciares del Jungfrau, el Eiger y el Mönch) de las cascadas. Te encontrarás ante uno de los espectáculos más increibles de Suiza.

Hay que tener en cuenta que dentro hace bastante frío, y si no llevas chubasquero o chaqueta impermeable puede que termines empapado. Y lo mismo para móviles o cámaras, si quieres hacer fotos es imprescindible que lleves algo que les proteja, porque se mojarán sí o sí.

La entrada cuesta 11CHF y te aconsejamos ir por la tarde, para evitar la aglomeración de turistas. Así podrás disfrutar y quedarte ensimismado sin preocuparte por estorbar o que te estorben.

Garganta del río Aare

Ubicadas en Meiringen, se encuentra un desfiladero con pasarelas y túneles, que recorre parte del río Aare. La garganta tiene casi 200m de profundidad y no más de un metro de anchura en su punto más estrecho.
Tiene su origen en un tapón de roca calcárea gran tamaño, conocido como Kirchet, que bloqueó al río Aare. El recorrido total de principio a fin dura aproximadamente 40 minutos y la entrada cuesta 8,5 CHF.

Estos son solo unos pocos lugares que hemos tenido la suerte de poder ver y disfrutar, pero Suiza nos ofrece un sinfín de sitios donde la naturaleza es la protagonista y tú el espectador.

¿Nos vamos de viaje?

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